António Guterres participa en la Conferencia sobre los Océanos en Lisboa, donde lamentó que los jóvenes heredarán un planeta en problemas por la falta de acción de su generación. “Tendremos que revertirlo todo: las decisiones políticas, las decisiones económicas y los comportamientos individuales”, sostuvo.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, pidió disculpas en nombre de su generación a los más jóvenes por el “estado de los océanos, de la biodiversidad y del cambio climático” que heredarán.

 “En mi generación, los que tuvimos responsabilidades políticas, como es mi caso, fuimos lentos, o a veces no quisimos reconocer que las cosas estaban empeorando”, dijo el que fuera primer ministro de Portugal de 1995 a 2002, durante el Foro de la Juventud y la Innovación que es parte de la Conferencia de la ONU sobre los Océanos que arranca este lunes en Lisboa. “Y que aún hoy, nos movemos con demasiada lentitud en relación con la necesidad de revertir la amenaza, de rehabilitar los océanos, rescatar la biodiversidad y detener el cambio climático. Seguimos avanzando en la dirección equivocada”.

Para el Secretario General revertir esa situación “es una responsabilidad generacional” que va “mucho más allá de los líderes políticos”.

“Mi generación debe asumir la responsabilidad de dónde estamos. Y, como dijo el Presidente (de Portugal), aunque probablemente podamos hacer algo para revertirlo, su generación heredará un planeta en problemas. Tendremos que hacer todo para revertirlo todo: revertir las decisiones políticas, revertir las decisiones económicas y revertir los comportamientos individuales”, sostuvo el diplomático portugués.

Los líderes económicos, añadió “normalmente han antepuesto el beneficio a la sostenibilidad, preocupándose sólo por los valores de los accionistas”. El caso más evidente, sostuvo, es el de la industria de los combustibles fósiles, que “durante décadas han estado gastando millones y millones estudios científicos falsos, en relaciones públicas, tratando de dar la impresión de que los combustibles fósiles no eran tan contaminantes  y que el cambio climático no era exactamente lo que se decía.

“Me recuerda a la industria del tabaco que hizo exactamente lo mismo, decir que el tabaco era totalmente inofensivo, que no habría ningún problema para la salud.   Es hora de condenar seriamente estos comportamientos”, sostuvo.  

Una triple crisis
Ahora, dijo Guterres, estamos en una situación en la que vivimos una triple crisis: crisis climática, crisis de biodiversidad, crisis de contaminación.

El océano “es el punto de recepción de todas estas crisis”, sostuvo. “Los océanos están más calientes. Vemos cómo se destruyen los corales. Vemos que las tormentas son cada vez más devastadoras en todas partes. La sobrepesca está teniendo un impacto dramático en la biodiversidad”, detalló.

Además de ser una fuente de vida, el océano estabiliza el clima y acumula carbono, actuando como un gigantesco sumidero de gases de efecto invernadero.

Según las cifras que baraja la ONU, cerca de 680 millones de personas viven en zonas costeras de baja altitud, una cifra que aumentará a unos mil millones en 2050.Además, los últimos análisis estiman que las actividades industriales basadas en el uso de los océanos emplearán a 40 millones de personas a finales de esta década.

“Su generación será esencial. Ahora, para vivir ya. Mañana, para poder gestionar y revertir esta tendencia y rescatar el planeta, y os deseo el mejor éxito.  El éxito que, lamentablemente, mi generación no pudo tener”, concluyó Guterres.

El “bastón de mando de la naturaleza”
Justo antes del discurso del Secretario General, la estrella de cine y activista de los océanos Jason Momoa hizo una aparición especial junto al Enviado Especial de la ONU para los Océanos Peter Thomson. Bajo un sol abrasador en la playa de Carcavelos, rodeado en la amplia playa de arena por jóvenes, incluidos sus propios hijos, Momoa dijo que el trabajo que estaba haciendo era "para ellos y las generaciones venideras".  

Al recibir el "Bastón de la Naturaleza" de manos del Enviado Especial Peter Thomson, Momoa dijo que el bastón, que simboliza el hecho de que los desafíos existenciales del mundo, como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, están inseparablemente relacionados con el estado de salud de los océanos, había dado la vuelta al mundo y que seguiría haciéndolo como un símbolo duradero para los líderes.  

"El momento de actuar es ahora. Nuestro océano está en problemas, si combinamos ambición, dedicación y esperanza, podemos cambiar estos resultados", dijo.  

"El océano, donde el agua comienza y termina su viaje, permite que los sistemas funcionen para el bienestar de los seres humanos y no humanos por igual. Sin un océano sano, la vida tal como la conocemos no existiría", añadió el actor.  

Con los pies sumergidos por las olas de la playa, eMomoa agradeció a la Madre Naturaleza sus "besos del océano" y pidió una "poderosa ola de cambio para garantizar que las generaciones actuales y las venideras puedan recibir su regalo".  

Respetar la naturaleza  
Rodeado de jóvenes, el enviado especial de la ONU para los océanos, Peter Thomson, advirtió que los jóvenes se enfrentarán a una situación de calentamiento global de entre dos y tres grados durante su vida. "Eso es jugar con fuego", dijo.  

Describió el "Bastón de la Naturaleza" como un símbolo de conectividad, habló de la importancia de respetar la naturaleza y volver a una relación equilibrada con ella.

 "Tenemos que aprender a vivir respetando el océano: no vertiendo basura en él y no calentándolo tanto", añadió.  

El Foro y la Conferencia de la ONU sobre los Océanos
El Foro fue una oportunidad única para que los jóvenes contribuyan a la aplicación del Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 (ODS14), justo antes del inicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos.

Los jóvenes emprendedores debatieron sus iniciativas, proyectos e ideas en encuentros con mentores, inversores, el sector privado y funcionarios gubernamentales.

Una de las participantes en el Foro, la portuguesa Gabriela Fernandes, de 29 años, desarrolló un proyecto que pretende estudiar y fotografiar delfines y ballenas.

"Estudiarlos nos permitirá comprender la interacción entre los animales de la cima de la cadena alimentaria y el resto de los animales marinos, lo que ayudará a descubrir [el estado de] la biodiversidad local".

El objetivo de la Conferencia sobre los Océanos, que tendrá lugar entre el 27 de junio y el 1 de julio, es marcar una nueva era en relación con los mares. Para ello, contará con la presencia de Gobiernos, organizaciones no gubernamentales y universidades, así como de empresarios que buscarán formas de fomentar la denominada "economía azul" y resaltar el nexo entre el estado de los océanos y el cambio climático.

Se espera que de la Conferencia salgan medidas concretas, y no solo compromisos, para luchar contra la acidificación del agua, la contaminación, la pesca ilegal y la pérdida de hábitats y biodiversidad.

La Conferencia también determinará el grado de ambición en la aplicación del Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030).