A pesar de la lejanía de la guerra, esta tendrá un fuerte impacto en la región. De hecho, la ONU señala que el conflicto en Europa no debe verse como un fenómeno aislado pues sus efectos se combinan con los causados por más de un decenio de crisis acumuladas: la crisis financiera internacional, las tensiones económicas entre Estados Unidos y China, y la pandemia.