Una multitud de fieles católicos de la Diócesis de Barcelona, participó de la Santa Misa Crismal este Martes Santo, en el complejo deportivo «Jesús Yendis», de la ciudad de Barcelona, celebrada por monseñor Jorge Anibal Quintero Chacón.
Esta liturgia, que es una de las más antiguas e importantes manifestaciones de cada Iglesia local, expresa tanto la unidad de la misma como la diversidad de ministerios que la enriquecen, fruto de la acción del Espíritu Santo.
El clero en pleno, y aproximadamente 2 mil personas, presenciaron la bendición de los santos oleos, aspecto clave de esta celebración.
Los sacerdotes renovaron sus promesas sagradas ante el obispo, reafirmando con su presencia, su compromiso de servicio al pueblo de Dios.
Para el conocimiento de todos, en esta Santa Misa Crismal, se bendicen tres aceites esenciales: el Óleo de los Enfermos, para la unción; el Óleo de los Catecúmenos, para bautismo; y el Santo Crisma, que es una mezcla de aceite y bálsamo para bautismo, confirmación, ordenación y consagración de iglesias.
El obispo de la Diócesis de Barcelona, dijo palabras precisas en su homilía que marcaron a los presentes; exhortó a que como iglesia se trabaje en una real comunión pastoral, doctrinal, fundamental, diversa, abriendo los brazos a fieles, hermanos de nuestros tiempos. Ser una iglesia sinodal desde el amor de Jesucristo.
Las palabras del pastor diocesano enmarcan otro símbolo de esta celebració: la unidad; pues la Misa reúne a la comunidad con su obispo, simbolizando la unidad de la iglesia local y la fraternidad sacerdotal.
Tras la culminación del rito, monseñor Jorge Anibal Quintero Chacón anunció que para el año 2027, la celebración de la Santa Misa Crismal será en el Santuario Diocesano Cristo de Jose, perteneciente al Arciprestazgo Inmaculada Concepción.