photo_5156662247139513138_y

El encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, informó que un equipo técnico del Departamento de Energía estadounidense realizó una inspección en la represa del Guri, en el estado Bolívar, como parte de una evaluación para definir una ruta de modernización del sistema eléctrico nacional. La visita fue realizada en coordinación con el Ministerio de Energía Eléctrica y Corpoelec, con el respaldo del Departamento de Estado, según reportaron medios que citaron a la Embajada de Estados Unidos en Caracas.

Barrett explicó que el diagnóstico técnico en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar busca establecer una hoja de ruta para recuperar infraestructura crítica del sistema eléctrico, en un contexto de deterioro prolongado y fallas recurrentes en el servicio. De acuerdo con las coberturas revisadas, la inspección en Guri servirá como base para definir las inversiones y obras necesarias para su modernización.

Plazos previstos
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han divulgado un cronograma específico derivado de esta inspección en Guri ni resultados técnicos concluyentes del diagnóstico. Sin embargo, las notas consultadas señalan que el proceso de modernización eléctrica en discusión se enmarca en metas de mediano plazo ya anunciadas por el gobierno venezolano y por convenios recientes del sector.

Entre esos plazos, se mencionan objetivos de incorporar 1.000 megavatios durante los primeros 24 meses y superar los 5.000 megavatios recuperados en un lapso de cuatro años, según anuncios previos citados por medios. Otras versiones hablan de una rehabilitación integral del sistema eléctrico que podría requerir entre cinco y quince años, con una inversión estimada de entre 15.000 y 40.000 millones de dólares.

Contexto de la visita
La evaluación en Guri se produce mientras el gobierno venezolano ha venido anunciando distintos acuerdos para reforzar el Sistema Eléctrico Nacional, incluyendo planes con empresas internacionales para recuperar capacidad de generación y transmisión. En ese escenario, la inspección estadounidense se interpreta como un paso técnico inicial para dimensionar el estado real de la principal hidroeléctrica del país y determinar qué intervenciones serían prioritarias.

Comparte en tus redes