Telegram informó que su aplicación fue retirada de forma temporal de la App Store de Apple y restituida pocas horas después, luego de que la revisión de la plataforma detectara contenido que infringía las normas sobre material de abuso sexual infantil.
Según la versión de la empresa, el incidente estuvo vinculado a un único usuario que difundió material prohibido en un grupo público, mientras que Apple señaló que la app fue restablecida una vez que el contenido fue eliminado y la cuenta responsable fue bloqueada.
En un mensaje posterior, el director ejecutivo de Telegram, Pavel Durov, sostuvo que la plataforma fue objeto de una maniobra de extorsión, en la que atacantes publican contenido ilegal y luego lo reportan para intentar forzar la retirada de comunidades legítimas.
Telegram aseguró además que su sistema de moderación actúa con rapidez frente a este tipo de publicaciones, y afirmó que durante 2026 ha eliminado centenares de miles de grupos y canales vinculados a material ilegal.
El caso reabre el debate sobre los riesgos que enfrentan las plataformas con contenido generado por usuarios y sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de detección, respuesta y coordinación entre empresas tecnológicas y equipos de moderación.