El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro incluyó en su propuesta de seguridad pública la declaración del Primer Comando de la Capital (PCC), el Comando Vermelho, las milicias y otras facciones criminales como organizaciones narcoterroristas. La medida forma parte de su plan registrado ante el Tribunal Superior Electoral y fue difundida en su plataforma de campaña.
Según la propuesta, esas organizaciones serían combatidas mediante una estrategia combinada de fuerza policial, inteligencia e integración institucional, con el objetivo de capturar a sus líderes y desarticular sus estructuras económicas. El plan también contempla el bloqueo de activos, el seguimiento del dinero ilícito y acciones contra redes de lavado de activos.
Bolsonaro sostuvo que la designación permitirá enfrentar de manera más contundente al crimen organizado y que, de resultar electo, declarará la “guerra” a las facciones a partir de enero.
La iniciativa se suma a otras medidas anunciadas por el candidato, entre ellas el despliegue militar en las fronteras, la ampliación del sistema penitenciario y la creación de cárceles de máxima seguridad inspiradas en el modelo implementado en El Salvador.
La propuesta se produce en medio de la campaña presidencial en Brasil, en la que la seguridad pública se ha convertido en uno de los principales ejes del debate electoral.