El gobierno de Israel anunció este 28 de febrero de 2026 que sus Fuerzas de Defensa realizaron un ataque preventivo contra instalaciones militares y de seguridad en Irán, con foco en Teherán y otras ciudades.
El ministro de Defensa, Israel Katz, describió la operación como un “golpe preciso” destinado a neutralizar amenazas inminentes contra la seguridad del Estado judío.
Según fuentes oficiales israelíes, el operativo fue el resultado de meses de recolección de inteligencia y se coordinó parcialmente con Estados Unidos, que informó también el lanzamiento de ataques aeronavales en el marco de una campaña conjunta contra capacidades balísticas y nucleares iraníes. Teherán ha activado sirenas de ataque y reporta explosiones en varias zonas, aunque aún no ofrece un balance detallado de daños o bajas.
Analistas internacionales advierten que el ataque podría marcar un punto de inflexión en la rivalidad entre Israel e Irán, con la posibilidad de una escalada militar más amplia en la región. Ni Irán ni Israel han confirmado de forma oficial que el golpe haya destruido físicamente a toda la cúpula de dirección del régimen, pese a que versiones no verificadas circulan intensamente en redes sociales.