Los esfuerzos diplomáticos para reabrir el Estrecho de Ormuz entraron el miércoles en una fase delicada, ya que Irán continuó negando cualquier negociación directa con Estados Unidos, mientras altos funcionarios estadounidenses se mostraban optimistas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo en cuestión de días. La brecha entre la confianza pública de Washington y la insistencia de Teherán en que solo habla con Omán ha sembrado dudas sobre si la vía marítima —cerrada desde que el conflicto estalló a finales de febrero— volverá a abrirse pronto.
Señales contradictorias
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró el martes que había «posibilidades de alcanzar un acuerdo hoy o mañana para abrir el estrecho y avanzar hacia una posición más normalizada en este conflicto», en una entrevista con CNBC. El secretario de Estado, Marco Rubio, ofreció una valoración más cautelosa y señaló que «se han registrado avances en esas conversaciones, pero aún no hay un resultado definitivo». El presidente Trump, en declaraciones a Fox News el miércoles, advirtió que Irán sería «golpeado con mucha fuerza» si el estrecho permanecía cerrado, y añadió que abriría «muy pronto» o enfrentaría consecuencias.
Irán, sin embargo, ha insistido en que no está negociando con Washington. Un portavoz del Ministerio de Exteriores iraní indicó que los diálogos se llevan a cabo exclusivamente con Omán y versan sobre «el establecimiento de corredores marítimos seguros, tanto de entrada como de salida del estrecho, preservando al mismo tiempo los derechos soberanos». El Ministerio de Exteriores de Qatar describió las negociaciones como en una «fase muy avanzada», con propuestas en borrador circulando entre los mediadores.
El Marco Emergente
Según un acuerdo propuesto reportado por The New York Times, los buques que entren al Golfo Pérsico navegarían por el carril norte, cerca de la costa iraní, mientras que los barcos salientes utilizarían la ruta sur, más próxima a Omán. Irán cobraría «tarifas de servicio» destinadas en teoría a cubrir costos medioambientales y de seguridad, con los ingresos divididos en partes iguales con Omán. The Guardian informó que funcionarios estadounidenses han respaldado el plan de control conjunto entre Irán y Omán, con la intención de presentarlo internamente como una medida «temporal».
Las demandas más amplias de Teherán incluyen el fin del bloqueo naval estadounidense, un alivio integral de las sanciones y el reconocimiento de su autoridad para cobrar peajes marítimos. Rubio advirtió sobre el riesgo de sentar un precedente: «Si creamos un precedente en Oriente Medio donde un país puede decidir que controla una vía navegable internacional, cobrar un peaje y hacer volar sus barcos si no pagan, estamos creando un precedente muy peligroso».
Mercados del petróleo y presión militar
El crudo Brent cayó casi un 5% el martes, situándose por debajo de los 80 dólares por barril ante las expectativas de un avance diplomático, mientras que el West Texas Intermediate de EE. UU. se desplomó más de un 5%, hasta los 76 dólares. Sin embargo, los analistas se muestran escépticos dado el historial de falsas esperanzas. «Los inversores son muy conscientes de cuántas veces hemos llegado ya a este punto en la guerra y de lo frágil que puede ser el proceso de alcanzar acuerdos duraderos», señaló Danni Hewson, directora de análisis financiero de AJ Bell.
El desgaste que la guerra ha supuesto para los recursos militares estadounidenses aumenta la presión para alcanzar una solución diplomática. Según informó CNN, el conflicto ha consumido la mayor parte de los interceptores terrestres THAAD y Patriot, mientras que CBS News reportó que Estados Unidos ha agotado casi todas sus reservas globales de misiles de precisión de largo alcance. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, comunicó a los legisladores que la guerra ha costado cerca de 38.000 millones de dólares en seis meses. Irán también está valorando permitir que países europeos colaboren en el desminado del estrecho, un paso considerado esencial para restablecer la confianza en el tráfico marítimo.