Irán lanzó misiles balísticos contra bases estadounidenses en Baréin y Catar el 28 de febrero de 2026, en represalia por ataques conjuntos de EE.UU. e Israel contra instalaciones nucleares iraníes. En Baréin, el objetivo fue la sede de la Quinta Flota de la Marina de EE.UU. en Juffair, Manama, donde se reportaron explosiones, humo y sirenas antiaéreas, aunque no hay cifras iniciales de víctimas. En Catar, misiles impactaron cerca de la base aérea Al Udeid, la mayor instalación militar estadounidense en Oriente Medio, pero sus defensas aéreas interceptaron varios proyectiles.
Contexto del Conflicto
Estos ataques forman parte de una escalada regional tras la «Operación Epic Fury», ordenada por el presidente Donald Trump para desmantelar capacidades nucleares y misiles de Irán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) reivindicó los golpes como respuesta «aplastante» sin límites rojos. EE.UU. había reducido personal en las bases y retirado buques anticipando represalias, similar a incidentes previos como el de 2025 en Al Udeid.
Evaluación Inicial
No se reportan bajas inmediatas, pero persisten evaluaciones de daños en infraestructuras clave como centros logísticos y de comando. Autoridades de Baréin y Catar confirmaron los incidentes, cerraron espacios aéreos y emitieron alertas de refugio; aliados regionales condenaron los ataques como violaciones al derecho internacional. La situación sigue fluida con posibles respuestas adicionales de Irán en Kuwait, EAU y otros sitios.