Esta mañana, Israel lanzó ataques preventivos contra instalaciones clave en Irán, incluyendo Teherán, Isfahán y otras ciudades, enfocados en misiles balísticos y sitios nucleares.
Estados Unidos se unió rápidamente a la operación, confirmada por el presidente Donald Trump, quien la describió como «masiva» para neutralizar amenazas inminentes del régimen iraní.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu calificó la acción como esencial para «eliminar una amenaza existencial», agradeciendo el liderazgo de Trump y abogando por el pueblo iraní.
Imágenes verificadas muestran humo en la capital iraní, con explosiones cerca del palacio presidencial y sedes militares; Irán respondió con misiles contra Israel y bases estadounidenses en la región.
Ambos países han cerrado sus espacios aéreos e impuesto estados de emergencia, sin cifras confirmadas de víctimas hasta el momento. La operación surge tras fallidas negociaciones nucleares en Ginebra.