El joven Georges, conocido como Morenin entre sus seres queridos, apadrinó el libro Crónicas de un Navegao, obra del periodista Cruz Moreno, su abuelo. El sencillo evento se celebró en Guacuco, con la asistencia de amigos y familiares. Como sugiere el título, el «navegao» lleva más de siete años radicado en Margarita, isla que ha marcado su vida por más de 50 años.
Georges Alexander Moreno Marcano, quien viajó con sus padres Jorge y Sinaí desde Guacuco para pasar Semana Santa junto a sus abuelos, disfrutó del ambiente y protagonizó la ceremonia. Además de esparcir flores de bugambilia —o trinitarias, como se les dice también—, pronunció un breve discurso destacando la pasión de su abuelo por el medio ambiente y la naturaleza. «Dediqué mucho tiempo a hacer realidad este sueño, convirtiendo sus aventuras y relatos en un libro», enfatizó.
Morenin resaltó cómo su abuelo le ha transmitido el amor por el mar, los árboles, los insectos y otros tesoros naturales. Luego, el poeta Ramón Ordaz, autor del prólogo y amigo del periodista por más de medio siglo, ofreció una reseña biográfica. Recordó sus años en Cumaná, en la residencia estudiantil dirigida por Carmen Núñez —»la Chicha»—, madre del autor, que albergaba y alimentaba a estudiantes del oriente en el núcleo de la UDO.
El acto musical lo protagonizó el talentoso cuatrista Raúl Landaeta, amigo cercano del periodista, acompañado al bajo por Yrael Antuare. Interpretaron piezas de su vasto repertorio, incluyendo clásicos universales de Antonio Lauro como el vals Natalia No. 3.
Cruz Moreno explicó las motivaciones del libro: una recopilación de reportajes y notas ambientales de sus primeros años en Guacuco, abarcando la pandemia, su vínculo con la naturaleza, el cerro Guayatamo (o Matasiete), la playa local, las aves y los ceibos. Contó con el apoyo clave de su esposa Claire. El volumen también incluye crónicas sobre el programa de siembra de árboles en Coche y relatos familiares, como las visitas de Morenin a Guacuco y su pueblo natal, Mariguitar.
Destaca el entusiasmo de Cecilio Calmon, fraterno amigo del autor, quien impulsó la recopilación de notas y motivó la concreción de este proyecto.