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Un mes después del devastador terremoto que sacudió el norte de Venezuela, las necesidades humanitarias de mujeres y niñas siguen siendo enormes. Tras visitar las zonas más afectadas, incluida La Guaira, la directora regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) advirtió que el desastre agravó desigualdades preexistentes y dejó a miles de personas con un acceso aún más limitado a servicios esenciales de salud y protección, mientras muchas familias continúan viviendo en refugios temporales y tratando de reconstruir sus vidas.

“Las estadísticas por sí solas no pueden reflejar el costo humano de esta tragedia”, afirmó Paula Narváez tras recorrer las zonas impactadas. La funcionaria conoció a familias que lo perdieron todo y destacó el papel de las mujeres, que incluso en medio de la emergencia organizan espacios seguros para sus comunidades mientras afrontan sus propias pérdidas.

Narváez recordó que las emergencias no interrumpen los embarazos ni los partos, pero sí dificultan el acceso a la atención que mujeres y adolescentes necesitan para proteger su vida y su salud. El sistema sanitario también sufrió un fuerte golpe: 41 centros de salud resultaron dañados y ocho quedaron fuera de servicio, en un contexto de escasez de medicamentos, equipos, personal, electricidad y agua.

El UNFPA también trabaja para prevenir la violencia de género, un riesgo que suele aumentar durante las crisis humanitarias. En refugios temporales, el organismo distribuye insumos de salud sexual y reproductiva, ofrece apoyo psicosocial, asesoría jurídica y sesiones informativas para mujeres y adolescentes, además de coordinar con otras agencias de la ONU para hacer estos espacios más seguros.

No obstante, Narváez advirtió que la respuesta sigue limitada por la falta de financiación. El UNFPA necesita 10 millones de dólares para ampliar su asistencia y llegar a 121.000 personas que requieren servicios de salud reproductiva y protección, pero hasta ahora solo ha recibido el 40% de los fondos necesarios.

Por su parte, ACNUR informó que continúa apoyando a las familias afectadas con asistencia legal, apoyo psicosocial, reposición de documentos de identidad y distribución de artículos de primera necesidad. La agencia ha prestado más de 4.000 servicios de protección en albergues temporales de La Guaira.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) señaló que las necesidades siguen siendo enormes para decenas de miles de familias. Desde el inicio de la emergencia, las agencias de la ONU y sus socios han llegado a más de 117.000 personas con alimentos, atención médica, agua potable, saneamiento, albergue, educación y apoyo psicosocial, aunque el llamamiento humanitario apenas supera el 40% de financiación.

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