Los mercados financieros mundiales vivieron este lunes una jornada de giros bruscos después de que el presidente Donald Trump anunciara el aplazamiento de los ataques previstos contra las infraestructuras energéticas de Irán y asegurara que se habían producido «conversaciones muy buenas y productivas» para poner fin a las hostilidades en Oriente Medio. El crudo Brent cayó hasta un 14% tras el anuncio, mientras las bolsas europeas pasaron de pérdidas superiores al 2% a cerrar con subidas firmes.
Un giro en horas
La jornada había comenzado con fuertes caídas bursátiles y un petróleo al alza, prolongando la tendencia de las últimas semanas de conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Sin embargo, alrededor de las 11:15 GMT, Trump publicó en Truth Social que había ordenado posponer cinco días «cualquier ataque contra plantas de energía e infraestructuras energéticas iraníes», supeditado al resultado de las negociaciones.
El Brent llegó a caer hasta los 96 dólares por barril, aunque recuperó parte de las pérdidas para situarse en torno a los 101 dólares tras la negación por parte de Teherán de que existieran tales conversaciones. Según Bloomberg, Irán desmintió cualquier diálogo directo con Washington. El crudo estadounidense WTI también retrocedió cerca de un 9%, cotizando alrededor de los 89 dólares.
Las bolsas dan la vuelta
Las bolsas europeas protagonizaron uno de los mayores vaivenes intradía de los últimos años. El DAX alemán pasó de los números rojos a subir un 2,25%, el CAC 40 francés avanzó un 1,4% y el Ibex 35 ganó un 1,53%. En Londres, el FTSE 100 recortó casi todas sus pérdidas iniciales. Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq Composite apuntaban también al alza, con ganancias superiores al 1%.
Las petroleras, que habían sido las grandes ganadoras durante el conflicto, encajaron caídas: BP y Shell perdieron más de un 3% en Londres.
Un conflicto que marca los mercados
El trasfondo de esta volatilidad es la guerra iniciada el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques sobre Irán. Desde entonces, el estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del petróleo mundial— ha permanecido prácticamente cerrado al tráfico comercial, provocando la mayor crisis energética en décadas. El Brent acumula un alza superior al 50% desde el inicio de las hostilidades.
Trump había dado el sábado un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el estrecho, amenazando con destruir sus plantas eléctricas. Teherán respondió advirtiendo de que atacaría infraestructuras energéticas en todo el Golfo e Israel si se materializaba la amenaza. «Si la infraestructura energética de Irán es atacada, todas las infraestructuras de energía y desalinización pertenecientes a EE.UU. y al régimen sionista en la región serán objetivo legítimo», declaró Ebrahim Zolfaqari, portavoz del mando militar iraní.
Goldman Sachs elevó este lunes su previsión del Brent a 110 dólares de media para marzo y abril, frente a los 98 dólares anteriores, y advirtió de que los precios podrían superar los máximos históricos de 2008 si el bloqueo de Ormuz se prolonga.