En la era de la información, el acceso a la tecnología y al Internet ha dejado de ser un lujo para convertirse en una herramienta indispensable para el ejercicio de la ciudadanía.
En Venezuela, la democratización tecnológica no debe entenderse solo como la expansión de infraestructura, sino como el cumplimiento de un derecho humano fundamental que habilita el desarrollo individual y colectivo.
El Internet es un puente a la dignidad. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ya ha reconocido el acceso a Internet como una extensión de la libertad de expresión y un catalizador del derecho a la educación y al trabajo.
Para Venezuela, garantizar que cada ciudadano, sin importar su ubicación geográfica o nivel socioeconómico, cuente con una conexión estable y asequible, es el primer paso para reducir la brecha de desigualdad.
Una Participación Ciudadana y una Gobernanza Digital sería la verdadera potencia de una sociedad conectada.
El Internet y el acceso a la tecnología permite que la toma de decisiones deje de ser un proceso cerrado y se convierta en un ejercicio transparente y colaborativo.
Impacto Local: El reporte de servicios públicos y gestión de soluciones en tiempo real dentro de las comunidades e interconectados con los entes competentes. Sistematizar el canal sería trabajar y solucionar de manera asertiva y oportuna.
En una Gestión Local, Estatal y Nacional, la creación de Plataformas de Consulta Pública permitirían que ciudadano pueda opinar, contribuir y auditar los planes de inversión y desarrollo.
Existiría un Contraloría Social: Ya que el acceso a la información permite que el ciudadano sea el principal vigilante de la gestión pública, fortaleciendo así la democracia.
Un compromiso compartido
es fomentar la alfabetización digital y asegurar la conectividad en cada rincón del país, eso sería apostar por una Venezuela donde la voz de todos cuente.
La tecnología es el motor que permite transformar una queja en una propuesta y una necesidad en una política pública. Democratizar el acceso es, en última instancia, empoderar al ciudadano para que sea el arquitecto de su propio futuro y del bienestar nacional.
«Este artículo está inspirado en un proyecto de mi autoria presentado a:
AULATIDES Education & Programming un SDGs Action 2030 Agenda año 2021 y el Centro de Formación para la Democracia (CFD) en el año 2002.
Ada Charles
Abogado, madre, esposa, hija, hermana, amante de la libertad y Concejal de Lechería.
