La reconstrucción de un país no se limita a crear estructuras, sino, a sanear infraestructuras e instituciones, modernizando sus canales, innovando en sus sistemas operativos, eliminando la burocracia, creando puentes y alianzas en las soluciones de conflictos. Eliminando las brechas que nos alejan del objetivo común, siendo pragmáticos sin olvidarmos del ser y del ciudadano.
El desafío está en diseñar un modelo económico y social que sea inmune a los errores del pasado. Y en este escenario, la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU deja de ser una lista de metas e indicadores globales para convertirse en la hoja de ruta práctica y necesaria que el país necesita para su recuperación estructural.
El camino hacia adelante requiere que el crecimiento económico no ocurra a expensas del entorno, sino en perfecta sintonía con él.
Venezuela cuenta con una ventaja natural inmensa: sus cuencas hídricas, su biodiversidad y el potencial de su Amazonía.
Por ello, la reconstrucción debe apoyarse en pilares clave:
• Infraestructura e Innovación (ODS 9): Modernizar los servicios básicos (agua, luz y transporte) mediante tecnologías limpias, asegurando redes que resistan el paso del tiempo, y con alcance a todas las comunidades.
• Energía Asequible y No Contaminante (ODS 7): Diversificar la matriz energética aprovechando el potencial solar, en toda Venezuela es posible, y eólico regional, ejemplo, Península de Paraguana, y la Península de la Guajira. Disminuyendo la dependencia histórica de los combustibles fósiles.
• Trabajo Decente y Crecimiento Económico (ODS 8): Impulsar el emprendimiento local y la empresa privada bajo esquemas de producción y consumo responsables.
Para financiar algunas de estas iniciativas, el mundo de hoy ofrece herramientas innovadoras como los bonos verdes y los bonos azules, mecanismos globales de inversión diseñados específicamente para proyectos que mitiguen el cambio climático y protejan los recursos marinos y resto de recursos naturales.
Ningún sector puede lograr esto en solitario. La reconstrucción sostenible demanda un esfuerzo coordinado entre: el sector privado aportando innovación, la sociedad civil vigilando los procesos y la academia generando conocimiento.
Al final del día, el objetivo es trazar una estrategia donde el bienestar humano y el equilibrio ecológico avancen juntos. Solo así nos aseguraremos de heredar un país verdaderamente productivo a las próximas generaciones.
Ada Charles
Abogado, madre, esposa, hija, hermana, amante de la Libertad y Concejal de Lechería.
