Max Verstappen se mostró convencido de que el próximo cambio en el reparto de potencia de la Fórmula 1, previsto para 2027, aumentará sus ganas de seguir en la categoría. El campeón declaró que la modificación «mejorará el producto» de la competición y, en consecuencia, su disfrute, un factor clave para considerar su continuidad.
El neerlandés señaló que las novedades técnicas que se esperan para la próxima temporada «ya ayudarán mucho» y que, independientemente de tener un coche competitivo o no, lo importante es la calidad del espectáculo. Según Verstappen, el ajuste supone «casi una vuelta a la normalidad» y calificó el avance como «muy, muy positivo».
No obstante, el piloto advirtió que será necesario esperar la confirmación definitiva de las medidas, y reconoció las posibles resistencias por motivos políticos y los intereses de los fabricantes. A pesar de ello, insistió en que los cambios deben producirse para mejorar la Fórmula 1.