Redes de rescatistas, fundaciones y centros de acopio se activan para atender y reunir con sus familias a los animales afectados por el terremoto del 24 de junio
El doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio no solo dejó un vacío en las estructuras destruidas y las pérdidas humanas, sino que también afectó a animales domésticos y a la fauna local del país. Cientos de perros y gatos se encuentran aún atrapados bajo los escombros; otros deambulan desorientados, algunos heridos durante los colapsos de infraestructuras y separados de sus familias.
Ante esta situación de emergencia, una red de veterinarios y rescatistas, con fundaciones aliadas y el apoyo de la población, se ha movilizado contra reloj para garantizar el rescate, la atención médica gratuita y el resguardo temporal de esos seres que se encuentran en estado vulnerable y que, en muchos casos, representan la última conexión emocional de muchos damnificados.
Puntos de atención y acciones en curso
Brigadas de búsqueda y rescate operan en zonas de colapso en Caracas y La Guaira, priorizando la extracción segura de animales atrapados y la estabilización de heridos.
Clínicas veterinarias aliadas y puntos de atención en la vía pública ofrecen consulta, tratamiento de heridas, desparasitación y manejo del estrés postraumático en mascotas.
Se han establecido centros de acopio y albergues temporales para animales extraviados o cuyos hogares resultaron inhabilitados, con el objetivo de reunirlos con sus familias lo antes posible.
Cómo ayudar
Las organizaciones involucradas requieren apoyo continuo para sostener la atención gratuita. Se necesitan principalmente:
Alimento para perros y gatos
Medicamentos y material de curación
Correas, transportadoras y mantas
Voluntarios para apoyo logístico y cuidado animal
Las personas que encuentren una mascota perdida o herida pueden acercarse a los puntos de atención veterinaria habilitados en Caracas y La Guaira, o contactar a las brigadas y fundaciones activas en su zona para reportar el caso y facilitar el proceso de reúno familiar.
Esta iniciativa busca no solo proteger la vida animal, sino también preservar el vínculo afectivo entre las familias y sus mascotas, reconocido como un factor clave en la recuperación emocional tras la tragedia.